Es este un tema en el que resulta fácil, muy fácil, caer en la demagogia y posiblemente este artículo no esté exento de ella, aunque aseguro que no es esa mi intención por lo que intentaré únicamente ceñirme a mi experiencia como lector y comprador de libros electrónicos e intentaré dejar de lado todos los prejuicios previamente adquiridos.
Podríamos empezar hablando sobre cuál es el precio que nos gustaría que tuviera un libro, pero en ese caso ya estaríamos partiendo de un error de base, hablamos del precio que nos gustaría y evidentemente todos nos iríamos a la horquilla más baja posible.
Por lo pronto voy a comenzar fijando tres horquillas de precios, entre 0 y 5 euros, entre 5 y 10 euros y por encima de los 10 euros. Son unos intervalos totalmente subjetivos y evidentemente cualquier otra clasificación es igual de buena y respetable.
Libros electrónicos por encima de los 10 euros. Considero que solo tiene sentido para best-seller, pero best-seller en el sentido más estricto de la palabra, me refiero con esto a libros con tiradas inmensas y que prácticamente tienen garantizado vender un alto número de ejemplares (premios Planetas y autores más que consagrados, ni mejores ni peores simplemente autores que venden el libro desde antes de que esté escrito, tipo Carlos Ruiz Zafón, Arturo Pérez Reverte, Ken Follet, supongo que lo próximo de María Dueñas, etc.).
He dicho que tiene sentido, pero eso no significa que yo lo considere un acierto ni la estrategia más apropiada ni por supuesto lo más recomendable. Además si la editorial considera que este precio es el más apropiado debería pensar en mantenerlo solo durante un tiempo mínimo, lo que dure la promoción más intensa del libro, no más allá de 2-4 meses. Pero aquí surge el primer problema, ¿estamos los lectores, en general, dispuestos a pagar una cifra de dos dígitos por un libro electrónico? Y la respuesta es no, un no rotundo.
El último libro de Lorenzo Silva salió en digital al tiempo que en papel a un precio de 9,99 euros, solo un céntimo más seguramente habría supuesto un menor número de ventas y es que los consumidores nos movemos por impulsos e impresiones, la diferencia entre 9,99 y 10 es mucho mayor que el céntimo real que las diferencia.
Si nos vamos a los libros electrónicos más vendidos en Amazon España nos encontramos que a la hora de publicar esta entrada el primer por encima de este precio es Las horas distantes de Kate Morton en el puesto 18. Si nos vamos a la página de Fnac, con el fin de evitar libros autopublicados por ejemplo, encontramos ese mismo libro en el tercer puesto, Cuando pase tu ira, de Asa Larsson en el puesto número 7 y El jardín olvidado, también de Kate Morton en el puesto número 10. Es decir sólo tres libros entre los 10 más vendidos tienen un precio superior a 10 euros. Seguramente esto tenga algún significado.
Hace sólo unos días dejaba en Google+ un comentario sobre mis próximas lecturas para este mes de abril, y un amigo preguntaba por uno de los libros y sobre dónde conseguirlo. Mi respuesta era ofrecer dos opciones, las páginas amigas o cualquier librería online. El problema era el precio: 13,29 euros en el lugar más económico. Su comentario era más que elocuente, si el precio es de una cifra lo compraré. Por cierto que en tapa blanda, a partir del 15 de mayo el precio será de 6,95 euros. ¿Alguien lo entiende?
Libros electrónicos entre 5 y 10 euros. Este precio empieza a tener sentido. Posiblemente es la horquilla más lógica cuando hablamos de escritores más o menos conocidos y además sería un precio que los lectores estaríamos dispuestos a pagar... si la industria editorial y adláteres de alrededores no hubieran estado dando palos de ciego durante años, poniendo trabas al desarrollo del libro electrónico y haciendo que la tan denostada piratería terminara por ocupar un lugar importante en el mundo del libro. Digo esto porque los lectores nos hemos acostumbrado a conseguir gratis (y además con más facilidad) libros que o bien nunca han estado disponibles en formato digital o bien tenían precios incluso superiores al de las ediciones en papel.
Aunque he señalado el precio entre 5 y 10, lo cierto es que los 6 euros (aún se sigue pensando en las famosas 1.000 pesetas) marcarían la frontera de decisión.
Ayer mismo en Erwartungshorizont, el blog de Ana Rollán, dejaba un comentario en una reseña que ella acababa de publicar sobre un libro, El tiempo mientras tanto, de Carmen Amoraga, finalista del Planeta en
En este punto quiero señalar a Sinerrata Editores una editorial exclusivamente digital. Hace unos días hablaba en Lector-e de su primer lanzamiento y Roberto Blaugir dejaba un comentario bastante contundente: Empiezan mal: un poco caro el libro...
Supongo que tiene mucho que ver con la idea esa de la que hablaba más arriba, pero un precio de 7,99 euros para una novedad me parece que entra dentro de lo lógico, más teniendo en cuenta que no se trata de un libro autoeditado y supongo que el trabajo de maquetadores, correctores... habrá que tenerlo en cuenta, pero de esto hablaré un poco más adelante. Amalia López, editora de Sinerrata hablaba en una entrevista en el blog Sin Tinta, de El País, de los criterios que había seguido la editorial para fijar ese precio a sus libros, copio aquí su respuesta textual (las negritas son mías) porque creo que está basada en el sentido común:
Nuestra política de precios se basa en dos pilares: un precio ajustado para el lector y un precio justo para el autor. Creemos que el libro electrónico ha de tener precios más bajos que el libro de papel, y no tanto por el ahorro que pueda suponer el carecer de gastos de impresión y almacenaje, que no es tanto en realidad y además se sustituye por otros distintos, sino porque es evidente que su valor como objeto tangible desaparece. Más aún si, por el hecho de adquirirlo a través de determinadas plataformas y puntos de venta con sistemas de protección propios merman el derecho a la propiedad del lector sobre el libro, lo que nosotros tratamos de evitar distribuyendo nuestros libros sin DRM, aunque estamos sujetos a que algunas de estas plataformas aún no los vendan sin él, por ahora. Pero, aunque nos parece estupendo que autores y editoriales pongan precios por debajo de los 3 euros a sus ebooks, nosotros también creemos que el trabajo del autor más todo el que se lleva a cabo en la editorial, como el diseño, composición, corrección, edición… tiene un valor que también debe estar reflejado en el precio. No obstante, no valdrá lo mismo una novedad que los libros que ya lleven tiempo en catálogo, los precios irán evolucionando con el tiempo.Libros electrónicos entre 0 y 5 euros. Amazon puede gustar más o menos, empieza a tener su legión de fanboys al estilo Apple pero también surgen los detractores al estilo de lo que sucede con Microsoft, pero sí hay que reconocerles algo: son los que han hecho que las ventas de libros digitales despeguen de una vez por todas en España y uno de los motivos fundamentales es que el proceso de compra es el mejor y más sencillo de cuantos existen. Clic en el libro y libro dispuesto para la lectura en segundos.
Además han conseguido que autores rechazados por editoriales o incluso los que nunca habían mandado su manuscrito a nadie tengan un escaparate para ofrecer sus obras de manera sencilla y cómoda. En El blog de Magnus Ingaldsen hablaban hace no demasiado de la Generación Kindle y creo que es una auténtica realidad.
Todo esto para los lectores también ha supuesto una enorme ventaja, la de poder encontrar libros a precios más que asequibles, pero también tiene su lado oscuro y negativo del que no quiero dejar de hablar. Surgen como setas libros que nunca habrían visto la luz, unos son mejores y otros peores, eso también pasa con los impresos en papel, pero en algunos casos nos encontramos con que la maquetación es muy deficiente, otros están plagados de erratas por doquier y eso por no hablar de otros que dejan muy a las claras que no han sido ni releídos por el propio autor o alguien de su confianza que pudiera señalarle esas incorrecciones que tan desagradables se nos hacen a algunos lectores (incluso a los que no nos consideramos demasiado exigentes).
En cualquier caso poner los libros a estos precios no garantiza al autor que sus libros no vayan a ser pirateados, alguno puede pensar que es lo mismo piratear un libro de 15 euros que otro de 1 euro, es una opinión respetable aunque yo no la comparto.
Os cuento ahora mi experiencia personal:
Antes de la llegada de Amazon a España había comprado muy pocos libros electrónicos por dos motivos fundamentales: uno era el precio, el otro, aún más importante, es que la inmensa mayoría de los libros venían con el dichoso DRM y los usuarios del Kindle no lo teníamos fácil (lo pongo en cursiva porque una simple búsqueda en Internet nos permitía despiojar el libro).
Recuerdo que la primera compra que realice fue la serie Bevilacqua-Chamorro de Lorenzo Silva (6 libros sin DRM por 15 euros).
Hace un momento acabo de entrar en mi cuenta de Amazon y veo que he comprado 54 libros (la mitad aproximadamente en las promociones que ofrecen los autores y que permiten conseguir de forma gratuita el libro). El más caro de todos ellos no supera los 6 euros. Desconozco si soy un usuario típico o no, pero sí que conozco gente que hace lo mismo que yo. Evidentemente el precio nos importa, y mucho.
Gastarme 3 euros en un libro electrónico no lo considero caro, más bien lo contrario. Gastarme 10 euros, sí.
Actualización: Al margen de los comentarios (seguramente lo más interesante del artículo) han ido apareciendo en distintos blogs enlaces a este artículo. Mi agradecimiento a todos los que nos han citado o enlazado. Intentaré ir poniendo aquí enlaces a sus artículos:
¿A cuánto el ebook? Por Lorenzo Silva en La mirilla.
Sobre el precio de los libros electrónicos, por Manuel Algaba en Ríos de tinta electrónica.